Los Novios

Los Novios

Uno nunca sabe lo que está ocurriendo a 100 kms a la redonda, es más, ni siquiera a 10 o a 1. Sólo sabemos lo que tenemos que saber cuando lo tenemos que saber.

Lo que estoy a punto de contar lo supe de forma incidental, y ocurrió en el camino a Acapulco, después de que tan sólo 3 horas antes, vi el cuerpo visiblemente torturado de un hombre en los carriles centrales de Periférico Sur (seguramente aventado por sus ejecutores desde el Segundo Piso). Justo 20 kms antes de llegar al puerto, cuatro patrullas bloqueaban la entrada a la autopista desviándome hacia un camino sinuoso de más de 50 kms de curvas. Al llegar al mar, esto fue lo que se contaba sobre el por qué del bloqueo:

Una pareja de novios iba viajando en una camionetota lujosa, blanca-blanca y con los vidrios polarizados. Al pasar por la última caseta de cuota fueron interceptados por una patrulla que les pidió se detuvieran para una inspección de rutina. Eran las 2:35 pm y el sol calentaba la tierra a más de 32º C.

“Jóvenes, ¿hacia dónde se dirigen?”

“Buenas tardes oficial, vamos camino a Acapulco a nuestra boda.”

“Por favor suban las manos donde yo las pueda ver y enséñenme sus identificaciones y los papeles de la camioneta.”

“Desde luego oficial. Amor, por favor pásame los papeles que están en la guantera y tu IFE.”

“Sí, mi amor, jeje ¡Qué cosas nos pasan el día de nuestra boda!”

“Sí, pequeña, ¡Qué cosas! Aquí tiene oficial.”

El oficial recibió los papeles mientras volteaba a echar un vistazo a la parte trasera de la camioneta y observó un vestido de novia tendido en la parte trasera y algunos arreglos florales que sobresalían de la cajuela.

“Muy bien, parece que todo está en orden, pero debo recordarles que los vidrios polarizados no están permitidos por reglamento federal.”

“Tiene usted razón, oficial, hemos querido cambiarlos varias veces por que siempre nos detienen por lo mismo, pero con los gastos y las prisas de la boda, usted sabe, no ha sido fácil.”

“Siendo que estas camionetas son actualmente las más buscadas por esta zona, necesitamos hacer una inspección completa de la cajuela, ustedes disculparán.” El policía prendió su radio. “Pareja por favor venga, vamos a proceder con la inspección.”

“Desde luego oficial, no hay ningún problema, le abro la cajuela” – dijo el novio mientras él y ella bajaban de la camioneta.

Llegó el segundo policía, la cajuela fue abierta y entre arreglos florales, cajas de adornos y maletas encontraron solamente algo que les llamo la atención.

“¿Qué es eso?” – preguntó el segundo policía.

“¡Ahh! Eso es una reliquia de mi abuelo, es una cámara de cine muy antigua que vamos a ocupar para el video de la boda.”

“¡Amor! ¿Y si para terminar de documentar nuestro viaje tomamos un video con los oficiales? ¡Sí, sí, sí!”

“No sé mi amor. ¿Oficiales? ¿Tendrían algún inconveniente? Digo, ya nos pararon y aún tenemos un poco de tiempo para llegar a la playa, sería un recuerdo muy simpático para nosotros y nuestros hijos, jajaja, ¡El día de nuestra boda parados por una patrulla!”

“Ehmmm, no sé, pues, tiene usted razón, ya los paramos y no hay nada que perseguir. Disculpen ustedes y sí, desde luego que podemos posar para el recuerdo. Pareja, póngase ahí al lado izquierdo de la patrulla y yo me pongo a la derecha para que los jóvenes saquen su video. Sólo hágalo rápido por favor.”

“Desde luego, ¡ya bajo la cámara!”

En dos minutos ya estaba instalado el armatoste en el piso y los novios miraban con una sonrisa de chiquillos la buena voluntad de los oficiales para prestarse al recuerdo.

“¿Listos? ¡Sonrían por favor! Ya voy a empezar a filmar…una, dos, tres.”

Lo que cuentan es que en ese momento se escuchó una ráfaga de disparos, decenas, tal vez cientos de ellos. Provenían de la “cámara”. Los cuerpos tendidos y ensangrentados de los policías junto con la patrulla desecha por los tiros fueron encontrados 5 minutos después por otra patrulla y fue entonces cuando se dio el aviso de cerrar la autopista. La camioneta fue interceptada 10 minutos más tarde después de un fuerte tiroteo en el que murieron “los novios”. Debajo del vestido de novia, mezclada con la sangre, se encontraron 40 kilogramos de cocaína.

Nadie sabe lo que está ocurriendo a 100 kms a la redonda. Ni siquiera a 10 o a 1.

Palabras: Homo Rodans. “…las serpientes tambien saben recitar…”

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